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Productividad y simulación
Supercomputación
La Ingeniería Española tiene un problema de productividad. Probablemente no sólo la Ingeniería tiene este mismo problema pero sólo hablo de lo que conozco.
Gracias a seguir cediendo mi tiempo libre a Englobe tengo la suerte de conocer a la mayoría de los representantes de software de simulación en España. Todos se quejan de lo mismo: su facturación en España es entre cinco y diez veces menor de lo esperado. Antes que pensar que somos un polo mundial de piratería de software de cálculo me inclino hacia la idea que nuestras empresas de ingeniería dedican muchos menos recursos a la simulación que sus competidores europeos.
Esto es un problema.
Y de los gordos.
La competitividad se debe a dos factores: la experiencia previa y los recursos disponibles. España ha sido la fábrica low cost de Europa durante muchos años, tantos que nos hemos pensado que alemanes y franceses jamás iban a cerrar las fábricas. Muchos años. Demasiados. Cuando han empezado a cerrarlas resulta que no eramos tan listos. Hemos aprendido tarde y mal que lo de "la letra con sangre entra" no sirve para formar ingenieros. Los tiempos del lápiz y papel han pasado y somos cuatro los que nos hemos dado cuenta de ello.
Todos los proveedores me dicen lo mismo. Si monto seminarios, cursos, eventos; acudirán a la llamada. Creen, como yo, que se trata de un problema de formación junto con una endémica falta de recursos.
En España jamás haremos aerogeneradores de 10 MW offshore porque la ingeniería necesaria para ello cuesta 100 millones de Euros. Aquí nos creemos capaces de hacerlo con cien veces menos. Y somos necios felices por sabernos tan listos. Sólo somos listillos. Ahora que todas las cabezas pensantes de Gamesa huyen a Vestas como las ratas que abandonan el barco que se hunde lo entendemos un poco mejor. Nunca quisimos hacer Ingeniería de verdad. Por lo menos en Airbus Military se atrevieron a equivocarse con el A400M y les llamamos incompetentes por ello.
La lección es sencilla. Nos ponemos a hacer Ingeniería de verdad o más vale que empecemos a comprar terrenos para construir hoteles en Namibia. A lo mejor sólo del ladrillo vivimos.
Puedo montar un sarao para que todos los proveedores de software de cálculo cuenten lo que hacen. Una semana en la que todos los suministradores de software y de hardware muestren sus productos para que por fin los españolitos sepan quién es Mister Marshall. Y puedo hacerlo en seis meses y a lo grande. Estoy convencido de ello. Pero me queda una duda.
¿Las empresas acudirían a la cita?
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Ingeniería
La Ingeniería Española tiene un problema de productividad. Probablemente no sólo la Ingeniería tiene este mismo problema pero sólo hablo de lo que conozco.
Gracias a seguir cediendo mi tiempo libre a Englobe tengo la suerte de conocer a la mayoría de los representantes de software de simulación en España. Todos se quejan de lo mismo: su facturación en España es entre cinco y diez veces menor de lo esperado. Antes que pensar que somos un polo mundial de piratería de software de cálculo me inclino hacia la idea que nuestras empresas de ingeniería dedican muchos menos recursos a la simulación que sus competidores europeos.
Esto es un problema.
Y de los gordos.
La competitividad se debe a dos factores: la experiencia previa y los recursos disponibles. España ha sido la fábrica low cost de Europa durante muchos años, tantos que nos hemos pensado que alemanes y franceses jamás iban a cerrar las fábricas. Muchos años. Demasiados. Cuando han empezado a cerrarlas resulta que no eramos tan listos. Hemos aprendido tarde y mal que lo de "la letra con sangre entra" no sirve para formar ingenieros. Los tiempos del lápiz y papel han pasado y somos cuatro los que nos hemos dado cuenta de ello.
Todos los proveedores me dicen lo mismo. Si monto seminarios, cursos, eventos; acudirán a la llamada. Creen, como yo, que se trata de un problema de formación junto con una endémica falta de recursos.
En España jamás haremos aerogeneradores de 10 MW offshore porque la ingeniería necesaria para ello cuesta 100 millones de Euros. Aquí nos creemos capaces de hacerlo con cien veces menos. Y somos necios felices por sabernos tan listos. Sólo somos listillos. Ahora que todas las cabezas pensantes de Gamesa huyen a Vestas como las ratas que abandonan el barco que se hunde lo entendemos un poco mejor. Nunca quisimos hacer Ingeniería de verdad. Por lo menos en Airbus Military se atrevieron a equivocarse con el A400M y les llamamos incompetentes por ello.
La lección es sencilla. Nos ponemos a hacer Ingeniería de verdad o más vale que empecemos a comprar terrenos para construir hoteles en Namibia. A lo mejor sólo del ladrillo vivimos.
Puedo montar un sarao para que todos los proveedores de software de cálculo cuenten lo que hacen. Una semana en la que todos los suministradores de software y de hardware muestren sus productos para que por fin los españolitos sepan quién es Mister Marshall. Y puedo hacerlo en seis meses y a lo grande. Estoy convencido de ello. Pero me queda una duda.
¿Las empresas acudirían a la cita?
