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Mi pobre y lastimado corazón (pseudosoneto)
Poesía
Los corazones raramente se rompen.
No hay ninguna entraña tan frágil.
Es, en este sentido, un órgano mitificado:
no es una delicada figura de porcelana.
Cuando no se marchitan y mueren,
los corazones se rasgan.
Se abren dejando escapar
el líquido de nuestros sueños.
La brecha del mío es tan ancha
que ni me empecino en cerrarla.
Sólo intento no ahogarme por ella.
Cuando te acostumbras a la hemorragia,
te convences que ya no importa,
aprendes qué significa la soledad.
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Mi corazón de melón
Los corazones raramente se rompen. No hay ninguna entraña tan frágil. Es, en este sentido, un órgano mitificado: no es una delicada figura de porcelana. Cuando no se marchitan y mueren, los corazones se rasgan. Se abren dejando escapar el líquido de nuestros sueños. La brecha del mío es tan ancha que ni me empecino en cerrarla. Sólo intento no ahogarme por ella. Cuando te acostumbras a la hemorragia, te convences que ya no importa, aprendes qué significa la soledad.
