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Guillem Borrell's Flying Circus: Bologna
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Tras casi seis años he vuelto a Italia. Teniendo en cuenta que
hablo italiano da una idea de la poca atención que he prestado a
viajar en los últimos años. Entre otras cosas porque no tengo ni
pasta ni tiempo para ir donde me salga de los huevos.
Primero los comentarios cortos para los que se aburren
facilmente.
- Estereotipos que se cumplen.
- Los científicos polacos tienen la mayor pinta de frikis del mundo.
Tuve ganas de llevarmelos al puti del pueblo para que vieran qué es
una mujer (cómo terminé sabiendo que en club de Casalecchio di Reno
"trabajan" dos cubanas viene luego.)
- Los indios son incapaces de ahorrarse trabajo. Hasta se
sorprenden si consigues hacer más en menos tiempo.
- El centro de las ciudades italianas estan de puta madre para
callejear.
- Las afueras de las ciudades italianas se cuentan entre los sitios
más feos del planeta.
- Si a mi jefe le hubieran mandado al mismo hotel cutre, llevado a
comer al mismo restaurante de polígono y le hubieran obligado a
andar a las 8 de la mañana por una autovía les habría mandado a
tomar por el culo en un microsegundo. Yo soy becario y me
aguanto.
- En España la pizza es una mierda. En la peor pizzería de las
afueras de Bologna comí una pizza decente.
- En Italia hay un enchufe distinto. Si vais a un hotel viejuno y
os olvidáis el adaptador no podréis enchufar nada.
- En domingo los taxistas no trabajan. A tener en cuenta si son más
de las doce de la noche, estáis en el centro y vuestro hotel está en
las afueras de la ciudad.
- Todo el mundo fue muy amable y me senti muy bien tratado.
Hay cosas que sólo pueden pasar en Italia. Sólo en Italia, cuando
el avión se para en una calle de rodadura la gente se levanta, abre
los portaequipajes y pilla las maletas. Fue divertido ver a las
azafatas medio histéricas gritando ¡aún no hemos llegado! mientras
mandaban a todos sentarse de una vez.
Sólo en Italia dejan una catedral entera sin terminar porque se
quedan sin pasta. Imaginad que ahora decidieran terminar la Sagrada
Familia con unos cuantos ladrillos y mortero para que no haya
goteras. Pues así terminaron la catedral de Bolonia.
El domingo por la tarde me lo pasé callejeando por Bolonia. Si
tenéis que tomaros un capuccino no lo hagáis en una cafetería,
tenéis que ir a una pastelería que tenga buena pinta donde
probablemente os llevaréis una alegría.
Para evitar el problema de los taxis me volví en autobús a
Casalecchio con tiempo para cenar en una trattoria por ahí. Ahí el
pizzaiolo, un señor de como unos cincuenta tacos, me pregunta tras
un rato de conversación qué hago en Casalecchio.
- He venido por trabajo
- ¿Por trabajo? Yo cuando termino aquí me voy al club que está ahí
detrás. Tenemos a dos cubanas que te van a encantar. ¡Y una
portuguesa! Pásate a las doce.
Se ve que sin querer utilicé la telepatía o lenguaje no verbal para
decirle al hombre ese del bigote que quería irme de putas. Hice una
sonrisa de circunstancias y se fue. Volvió tras unos segundos y me
dejó un flyer encima de la mesa.
- Las cubanas son fabulosas. - Y empezó a contarme su vida.
Creo que sobra decir que al final no conocí esas cubanas.
Fui a contar por qué nuestras simulaciones son tan difíciles de
manejar, entre otras cosas porque para procesar nuestra capa límite
y sacar conclusiones sobre el comportamiento temporal necesitas un
mínimo de 100 TBi. Creo que conseguí que entendieran lo que les
quería contar.
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Todo sobre mi vida
Tras casi seis años he vuelto a Italia. Teniendo en cuenta que hablo italiano da una idea de la poca atención que he prestado a viajar en los últimos años. Entre otras cosas porque no tengo ni pasta ni tiempo para ir donde me salga de los huevos.
Primero los comentarios cortos para los que se aburren facilmente.
- Estereotipos que se cumplen.
- Los científicos polacos tienen la mayor pinta de frikis del mundo. Tuve ganas de llevarmelos al puti del pueblo para que vieran qué es una mujer (cómo terminé sabiendo que en club de Casalecchio di Reno "trabajan" dos cubanas viene luego.)
- Los indios son incapaces de ahorrarse trabajo. Hasta se sorprenden si consigues hacer más en menos tiempo.
- El centro de las ciudades italianas estan de puta madre para callejear.
- Las afueras de las ciudades italianas se cuentan entre los sitios más feos del planeta.
- Si a mi jefe le hubieran mandado al mismo hotel cutre, llevado a comer al mismo restaurante de polígono y le hubieran obligado a andar a las 8 de la mañana por una autovía les habría mandado a tomar por el culo en un microsegundo. Yo soy becario y me aguanto.
- En España la pizza es una mierda. En la peor pizzería de las afueras de Bologna comí una pizza decente.
- En Italia hay un enchufe distinto. Si vais a un hotel viejuno y os olvidáis el adaptador no podréis enchufar nada.
- En domingo los taxistas no trabajan. A tener en cuenta si son más de las doce de la noche, estáis en el centro y vuestro hotel está en las afueras de la ciudad.
- Todo el mundo fue muy amable y me senti muy bien tratado.
Hay cosas que sólo pueden pasar en Italia. Sólo en Italia, cuando el avión se para en una calle de rodadura la gente se levanta, abre los portaequipajes y pilla las maletas. Fue divertido ver a las azafatas medio histéricas gritando ¡aún no hemos llegado! mientras mandaban a todos sentarse de una vez.
Sólo en Italia dejan una catedral entera sin terminar porque se quedan sin pasta. Imaginad que ahora decidieran terminar la Sagrada Familia con unos cuantos ladrillos y mortero para que no haya goteras. Pues así terminaron la catedral de Bolonia.
El domingo por la tarde me lo pasé callejeando por Bolonia. Si tenéis que tomaros un capuccino no lo hagáis en una cafetería, tenéis que ir a una pastelería que tenga buena pinta donde probablemente os llevaréis una alegría.
Para evitar el problema de los taxis me volví en autobús a Casalecchio con tiempo para cenar en una trattoria por ahí. Ahí el pizzaiolo, un señor de como unos cincuenta tacos, me pregunta tras un rato de conversación qué hago en Casalecchio.
- He venido por trabajo
- ¿Por trabajo? Yo cuando termino aquí me voy al club que está ahí detrás. Tenemos a dos cubanas que te van a encantar. ¡Y una portuguesa! Pásate a las doce.
Se ve que sin querer utilicé la telepatía o lenguaje no verbal para decirle al hombre ese del bigote que quería irme de putas. Hice una sonrisa de circunstancias y se fue. Volvió tras unos segundos y me dejó un flyer encima de la mesa.
- Las cubanas son fabulosas. - Y empezó a contarme su vida.
Creo que sobra decir que al final no conocí esas cubanas.
Fui a contar por qué nuestras simulaciones son tan difíciles de manejar, entre otras cosas porque para procesar nuestra capa límite y sacar conclusiones sobre el comportamiento temporal necesitas un mínimo de 100 TBi. Creo que conseguí que entendieran lo que les quería contar.


