Anterior: El generador solar. Parte III | Siguiente: Juguemos a las adivinanzas
Feliz cumpleaños
Blog
Guillem Borrell no nació, fue comprado por sus padres a una familia gitana que lo había encontrado al lado del un "metocolonero". Se sospecha que es en realidad un espía de la Unión Soviética rejuvenecido gracias a las radiaciones recibidas en su última misión; se puede percibir su ligero acento al pronunciar la palabra "Vodka". De su anterior vida conserva su afición por los cocktails y sus irrefrenables ansias de matar.
Sin relaciones afectivas conocidas, Guillem Borrell carece completamente de genitales pues los perdió en una pelea callejera en Bangkok cuando se dedicaba al narcotráfico. Compensa su desequilibrio hormonal con una dieta estricta a base de testículos de caracol. Su brillantez quedó demostrada cuando utilizó los restos triturados de los caracoles como producto cosmético generando una enorme fortuna. Lejos de conseguir la felicidad a base de cantidades indecentes de dinero decidió vender el negocio por un euro simplemente porque es gilipollas.
Actualmente se encuentra en proceso de salvar el mundo con un cacharro que sólo él entiende y que todos dudan que llegue algún día a funcionar. Tanto empeño sólo obedece a dos motivaciones, conseguir impresionar a la chica de sus sueños (se niega a revelar su identidad) y que alguna pieza se parezca a la cabeza de Bender.
-
Tags:
Todo sobre mi vida
Guillem Borrell no nació, fue comprado por sus padres a una familia gitana que lo había encontrado al lado del un "metocolonero". Se sospecha que es en realidad un espía de la Unión Soviética rejuvenecido gracias a las radiaciones recibidas en su última misión; se puede percibir su ligero acento al pronunciar la palabra "Vodka". De su anterior vida conserva su afición por los cocktails y sus irrefrenables ansias de matar.
Sin relaciones afectivas conocidas, Guillem Borrell carece completamente de genitales pues los perdió en una pelea callejera en Bangkok cuando se dedicaba al narcotráfico. Compensa su desequilibrio hormonal con una dieta estricta a base de testículos de caracol. Su brillantez quedó demostrada cuando utilizó los restos triturados de los caracoles como producto cosmético generando una enorme fortuna. Lejos de conseguir la felicidad a base de cantidades indecentes de dinero decidió vender el negocio por un euro simplemente porque es gilipollas.
Actualmente se encuentra en proceso de salvar el mundo con un cacharro que sólo él entiende y que todos dudan que llegue algún día a funcionar. Tanto empeño sólo obedece a dos motivaciones, conseguir impresionar a la chica de sus sueños (se niega a revelar su identidad) y que alguna pieza se parezca a la cabeza de Bender.

