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El generador solar. Parte I
Sáhara
El motor Stirling.
El ciclo Stirling es un ciclo de aire de cuatro pasos compuesto por:
- Expansión isoterma
- Extracción isocórica de calor
- Compresión isoterma
- Adición isocórica de calor.
El motor Stirling, ideado por el reverendo Dr Robert Stirling con la ayuda de su hermano en el año 1816 fue uno de los primeros motores en diseñarse. Su invención fue incluso anterior a la del motor de combustión interna. Los conceptos necesarios para entender su funcionamiento no se describieron hasta casi un siglo después puesto que ses anterior a los estudios teóricos de Sadi Carnot. Su invención es una de las rarezas de la ingeniería de modo que se habla más de un descubrimiento accidental. Si bien este motor es el de mayor eficiencia térmica fue rápidamente desplazado por los motores de ciclo Otto y Diesel, de mayor potencia específica. Los motores Stirling eran tan pesados que no podían propulsar ni su propia masa.
El motor Stirling, junto con otros motores de ciclo de aire, fueron gradualmente abandonados hasta que Philips los recuperó para una finalidad ligeramente distinta. Cualquier motor basa su funcionamiento en la generación de potencia gracias a un flujo de calor desde una fuente térmica caliente a otra fría. En los ciclos de aire cerrados se puede proporcionar potencia para provocar el efecto contrario, aumentar la diferencia de temperatura entre las fuentes térmicas. Philips perfeccionó el motor Stirling hasta que fue capaz de licuar aire a presión ambiente.
Sucedió que cuando las tropas alemanas invadieron Holanda durante la Segunda Guerra Mundial los servicios de inteligencia ordenaron la búsqueda de un fabuloso motor capaz de producir eficientemente energía gracias a ligeras diferencias de temperatura. Los ingenieros alemanes, que sólo oyeron sobre el motor pero nunca vieron ninguno, creían que el secreto de su funcionamiento era el misterioso gas que contenía el motor. Al abrirlo descubrieron que no era más que aire holandés.
A mediados del siglo diecinueve -la fecha no es una errata- se ideó un generador de energía solar térmica con un motor Stirling dirigiendo los rayos solares mediante un espejo parabólico. Esta idea aplicable en la actualidad no llegó nunca a funcionar porque la energía que se suministraba al motor era a penas la suficiente para vencer el rozamiento. Ha sido la revolución en el conocimiento de los materiales y los procesos de tratamiento superficial lo que ha transformado lo antes imposible en un concepto tecnológicamente realizable.
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Ingeniería
El motor Stirling.
El ciclo Stirling es un ciclo de aire de cuatro pasos compuesto por:
- Expansión isoterma
- Extracción isocórica de calor
- Compresión isoterma
- Adición isocórica de calor.
El motor Stirling, ideado por el reverendo Dr Robert Stirling con la ayuda de su hermano en el año 1816 fue uno de los primeros motores en diseñarse. Su invención fue incluso anterior a la del motor de combustión interna. Los conceptos necesarios para entender su funcionamiento no se describieron hasta casi un siglo después puesto que ses anterior a los estudios teóricos de Sadi Carnot. Su invención es una de las rarezas de la ingeniería de modo que se habla más de un descubrimiento accidental. Si bien este motor es el de mayor eficiencia térmica fue rápidamente desplazado por los motores de ciclo Otto y Diesel, de mayor potencia específica. Los motores Stirling eran tan pesados que no podían propulsar ni su propia masa.
El motor Stirling, junto con otros motores de ciclo de aire, fueron gradualmente abandonados hasta que Philips los recuperó para una finalidad ligeramente distinta. Cualquier motor basa su funcionamiento en la generación de potencia gracias a un flujo de calor desde una fuente térmica caliente a otra fría. En los ciclos de aire cerrados se puede proporcionar potencia para provocar el efecto contrario, aumentar la diferencia de temperatura entre las fuentes térmicas. Philips perfeccionó el motor Stirling hasta que fue capaz de licuar aire a presión ambiente.
Sucedió que cuando las tropas alemanas invadieron Holanda durante la Segunda Guerra Mundial los servicios de inteligencia ordenaron la búsqueda de un fabuloso motor capaz de producir eficientemente energía gracias a ligeras diferencias de temperatura. Los ingenieros alemanes, que sólo oyeron sobre el motor pero nunca vieron ninguno, creían que el secreto de su funcionamiento era el misterioso gas que contenía el motor. Al abrirlo descubrieron que no era más que aire holandés.
A mediados del siglo diecinueve -la fecha no es una errata- se ideó un generador de energía solar térmica con un motor Stirling dirigiendo los rayos solares mediante un espejo parabólico. Esta idea aplicable en la actualidad no llegó nunca a funcionar porque la energía que se suministraba al motor era a penas la suficiente para vencer el rozamiento. Ha sido la revolución en el conocimiento de los materiales y los procesos de tratamiento superficial lo que ha transformado lo antes imposible en un concepto tecnológicamente realizable.
