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Cosas que nos alejan de ser una sociedad civilizada. Parte cuarta, los políticos
Pienso lo que me da la gana
De joven leí "La República" de Platón y "Política" de Aristóteles. Por aquél entonces era aficionado a la filosofía, mi ejemplar de "La República" está lleno de anotaciones y papelitos con más anotaciones. Era un necio y pensaba que sólo con reflexionar cerrando los ojos y juntando las rodillas uno podía llegar a entender de qué va todo esto. Mandé la filosofía al cuerno después de leer "Crítica de la Razón Pura" de Kant, una soporífera recopilación de métodos para todo y respuestas para nada. Me dije, si esta es la obra culmen de la filosofía moderna que les den a todos por el orto. Simplemente descubrí Bertrand Russell demasiado tarde.
Filósofos y políticos son de una clase parecida. Creen que la apariencia de los argumentos, la vehemencia de las palabras, da la razón. Uno no tiene la razón hasta que algo o alguien lo demuestra pero viven en el limbo de las cosas que no se pueden demostrar. Les va bien, la mayoría de políticos viven mejor que yo, de los filósofos no me pronuncio. Los políticos me recuerdan a los filósofos clásicos. No tenían ni una diezmillonésima parte del conocimiento actual pero lanzaban conclusiones sobre la misma naturaleza del Universo. Es lo que se viene llamando "una paja mental" pero en su época quedaban como los mas listos porque vestían con toga y sabían escribir.
Esta es la profesión del político: tomar decisiones sin tener ni puta idea, sabiendo que si se hace con suficiente vehemencia como para que alguien de alabe por ello seguro que has dado en el clavo. Luego uno revisa el currículum de la mayoría de ellos y son un atajo de fracasados. Sólo unos pocos saben de lo que hablan y cuando lo hacen nadie les entiende porque la labor final del político no es gobernar sino convencer. ¿Tendría algún sentido que saliera el Ministro de Economía y hablara sobre que según las teorías keynesianas buscar el pleno empleo es inútil? ¿Tendría algún sentido que el Ministro de Fomento fuera un experto en gestión de infraestructuras y hablara sólo de cuellos de botella en el flujo de transporte de mercancías? Ninguno, si no dan el pego en el telediario no sirve y si hablaran para tener la razón la oposición les masacraría llamándolos "listillos de mierda".
La política es una profesión (quien lo llame arte o ciencia merece ser empalado y apedreado mientras escupe sus propias vísceras) imperfecta por definición. El político perfecto no existe porque en la política la perfección no sirve de nada. Un político debe decir lo que la mayoría quiere oír, no lo que debe.
Lo peor es que de momento no existe solución a la democracia y yo que soy más tonto que el peor de los filósofos no sabría ni por donde empezar. ¿Seguro que querríais vivir en un país como China donde la política no existe? La gestión de un país únicamente mediante criterios objetivos sería cojonuda pero si se me ocurriera seguro que me acusarían de "listillo de mierda"
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De joven leí "La República" de Platón y "Política" de Aristóteles. Por aquél entonces era aficionado a la filosofía, mi ejemplar de "La República" está lleno de anotaciones y papelitos con más anotaciones. Era un necio y pensaba que sólo con reflexionar cerrando los ojos y juntando las rodillas uno podía llegar a entender de qué va todo esto. Mandé la filosofía al cuerno después de leer "Crítica de la Razón Pura" de Kant, una soporífera recopilación de métodos para todo y respuestas para nada. Me dije, si esta es la obra culmen de la filosofía moderna que les den a todos por el orto. Simplemente descubrí Bertrand Russell demasiado tarde.
Filósofos y políticos son de una clase parecida. Creen que la apariencia de los argumentos, la vehemencia de las palabras, da la razón. Uno no tiene la razón hasta que algo o alguien lo demuestra pero viven en el limbo de las cosas que no se pueden demostrar. Les va bien, la mayoría de políticos viven mejor que yo, de los filósofos no me pronuncio. Los políticos me recuerdan a los filósofos clásicos. No tenían ni una diezmillonésima parte del conocimiento actual pero lanzaban conclusiones sobre la misma naturaleza del Universo. Es lo que se viene llamando "una paja mental" pero en su época quedaban como los mas listos porque vestían con toga y sabían escribir.
Esta es la profesión del político: tomar decisiones sin tener ni puta idea, sabiendo que si se hace con suficiente vehemencia como para que alguien de alabe por ello seguro que has dado en el clavo. Luego uno revisa el currículum de la mayoría de ellos y son un atajo de fracasados. Sólo unos pocos saben de lo que hablan y cuando lo hacen nadie les entiende porque la labor final del político no es gobernar sino convencer. ¿Tendría algún sentido que saliera el Ministro de Economía y hablara sobre que según las teorías keynesianas buscar el pleno empleo es inútil? ¿Tendría algún sentido que el Ministro de Fomento fuera un experto en gestión de infraestructuras y hablara sólo de cuellos de botella en el flujo de transporte de mercancías? Ninguno, si no dan el pego en el telediario no sirve y si hablaran para tener la razón la oposición les masacraría llamándolos "listillos de mierda".
La política es una profesión (quien lo llame arte o ciencia merece ser empalado y apedreado mientras escupe sus propias vísceras) imperfecta por definición. El político perfecto no existe porque en la política la perfección no sirve de nada. Un político debe decir lo que la mayoría quiere oír, no lo que debe.
Lo peor es que de momento no existe solución a la democracia y yo que soy más tonto que el peor de los filósofos no sabría ni por donde empezar. ¿Seguro que querríais vivir en un país como China donde la política no existe? La gestión de un país únicamente mediante criterios objetivos sería cojonuda pero si se me ocurriera seguro que me acusarían de "listillo de mierda"
