Liberalismo
Economía
El cabron de Tyler está empeñado en demostrar que es más listo que yo. Y sinceramente lo está consiguiendo. Me toca los huevos reconocer que sus entradas son mejores que las mías pero es lo que hay. Ya que fue tan amable de montar un cross posting la semana pasada yo corto y pego una entrada que hubiera deseado escribir. No estoy de acuerdo con todo lo que dice pero suscribiría la mayor parte.
¿Sabéis qué es el liberalismo? Probablemente tengáis una idea más o menos difusa que mezcle conceptos económicos, psicológicos y chipirifláuticos de lo que significa la palabra. Si sólo una persona de las que lee este blog es capaz de dar una definición de diccionario voy a depilarme el escroto de pura alegría. Así, porque yo lo valgo.
Probablemente tampoco podáis dar una definición correcta de las palabras Socialismo o Conservadurismo. Pero no os cortéis las venas aún. No es tan grave. Da miedo pensar la cantidad de personas que vota sin tener ni puta idea de lo que está haciendo. Pero es algo que uno tiene asumido porque los mismos políticos no saben hacer la O con un canuto y cada vez que oyen las palabras "programa electoral" tienen pérdida de orina.
Lo importante es no darle vueltas al asunto, no sea que uno se ponga a pensar y le entre sensación de culpabilidad, agobio, desilusión o, aún peor, ganas de arreglar algo. Lo más sencillo es poner la tele y ver cómo alguien cuenta por enésima vez el chiste de la sustituta.
Es mucho más cómodo dejar que alguien piense por tí. Joder, si vamos a terminar todos convertidos en polvo en menos de un siglo. Incluso antes, si los zombies se apoderan del planeta y nuestro fin es que el vecino que fuma en el ascensor nos devore el cerebro. ¡Que les den a todos pol culo! Y si quien cuenta el chiste de la sustituta es Martina Klein y acto seguido me la imagino a cuatro patas lo hago porque me sale de los huevos.
¿Sabéis qué es el liberalismo?
Da igual que lo sepáis o no. Probablemente no os importa nada en absoluto.
El liberalismo persigue que cada ser humano sea capaz de hacer con su dinero lo que crea más adecuado con él. Bien pensado, es suyo; se lo ha ganado. Para convencernos utiliza el siguiente argumento: con más dinero en las manos de particulares, empresas y entidades financieras siempre se producirá mayor riqueza. Qué convincente. La clave es la palabra riqueza. Es la hostia. Funciona tan bien como la palabra gratis.
Los seres humanos somos falsos pesimistas. Decimos al resto que las cosas pintan muy mal mientras nos imaginamos un futuro de la hostia, con una casoplón en Marbella y Martina Klein a cuatro patas. No nos imaginamos a punto de ser devorados por el vecino que fuma en el ascensor. ¡Eso nunca nos va a pasar a nosotros!
Sin embargo nadie ha notado que uno se hace rico acumulando riqueza, no produciéndola. Uno se hace liberal cuando cree que por su posición o condición será capaz de ser más rico que el resto (habría que ser tonto del culo para hacerse liberal queriendo ser pobre). Entonces los liberales no han querido jamás producir riqueza sino acumularla. Eso de producir riqueza se lo dejan a los subnormales que se ríen con el chiste de la sustituta.
¿Sabéis qué es el liberalismo?
El liberalismo es convencer al resto para que produzca riqueza mientras les subnormalizas para que no la acumulen. De esto ya te encargas tú.
Seguro que a Martina Klein la pone a cuatro patas un liberal.
Efectivamente no estoy de acuerdo en todo. A Martina Klein no la pondría de cuatro patas. Yo le haría el amor.
Comentarios
El cabron de Tyler está empeñado en demostrar que es más listo que yo. Y sinceramente lo está consiguiendo. Me toca los huevos reconocer que sus entradas son mejores que las mías pero es lo que hay. Ya que fue tan amable de montar un cross posting la semana pasada yo corto y pego una entrada que hubiera deseado escribir. No estoy de acuerdo con todo lo que dice pero suscribiría la mayor parte.
¿Sabéis qué es el liberalismo? Probablemente tengáis una idea más o menos difusa que mezcle conceptos económicos, psicológicos y chipirifláuticos de lo que significa la palabra. Si sólo una persona de las que lee este blog es capaz de dar una definición de diccionario voy a depilarme el escroto de pura alegría. Así, porque yo lo valgo.
Probablemente tampoco podáis dar una definición correcta de las palabras Socialismo o Conservadurismo. Pero no os cortéis las venas aún. No es tan grave. Da miedo pensar la cantidad de personas que vota sin tener ni puta idea de lo que está haciendo. Pero es algo que uno tiene asumido porque los mismos políticos no saben hacer la O con un canuto y cada vez que oyen las palabras "programa electoral" tienen pérdida de orina.
Lo importante es no darle vueltas al asunto, no sea que uno se ponga a pensar y le entre sensación de culpabilidad, agobio, desilusión o, aún peor, ganas de arreglar algo. Lo más sencillo es poner la tele y ver cómo alguien cuenta por enésima vez el chiste de la sustituta.
Es mucho más cómodo dejar que alguien piense por tí. Joder, si vamos a terminar todos convertidos en polvo en menos de un siglo. Incluso antes, si los zombies se apoderan del planeta y nuestro fin es que el vecino que fuma en el ascensor nos devore el cerebro. ¡Que les den a todos pol culo! Y si quien cuenta el chiste de la sustituta es Martina Klein y acto seguido me la imagino a cuatro patas lo hago porque me sale de los huevos.
¿Sabéis qué es el liberalismo?
Da igual que lo sepáis o no. Probablemente no os importa nada en absoluto.
El liberalismo persigue que cada ser humano sea capaz de hacer con su dinero lo que crea más adecuado con él. Bien pensado, es suyo; se lo ha ganado. Para convencernos utiliza el siguiente argumento: con más dinero en las manos de particulares, empresas y entidades financieras siempre se producirá mayor riqueza. Qué convincente. La clave es la palabra riqueza. Es la hostia. Funciona tan bien como la palabra gratis.
Los seres humanos somos falsos pesimistas. Decimos al resto que las cosas pintan muy mal mientras nos imaginamos un futuro de la hostia, con una casoplón en Marbella y Martina Klein a cuatro patas. No nos imaginamos a punto de ser devorados por el vecino que fuma en el ascensor. ¡Eso nunca nos va a pasar a nosotros!
Sin embargo nadie ha notado que uno se hace rico acumulando riqueza, no produciéndola. Uno se hace liberal cuando cree que por su posición o condición será capaz de ser más rico que el resto (habría que ser tonto del culo para hacerse liberal queriendo ser pobre). Entonces los liberales no han querido jamás producir riqueza sino acumularla. Eso de producir riqueza se lo dejan a los subnormales que se ríen con el chiste de la sustituta.
¿Sabéis qué es el liberalismo?
El liberalismo es convencer al resto para que produzca riqueza mientras les subnormalizas para que no la acumulen. De esto ya te encargas tú.
Seguro que a Martina Klein la pone a cuatro patas un liberal.
Efectivamente no estoy de acuerdo en todo. A Martina Klein no la pondría de cuatro patas. Yo le haría el amor.
