Roma no paga traidores

Economía

¿Sabéis qué es una participación preferente?

Supongo que lo habréis escuchado en las noticias. Un montón de gente ha perdido sus ahorros por culpa de las emisiones de participaciones preferentes de la CAM: alarma social, quejas, periodistos y periodistas haciendo reportajes... Pero no es sólo la CAM. Prácticamente todas las cajas copiaron el mismo modelo así que tenemos millones de euros de ahorradores bloqueados por entidades al borde de la quiebra cuyo futuro no está demasiado claro.

Lo que no han contado ni mucho ni bien es porqué es mala idea comprar una participación preferente.

Se trata de comprar deuda de una entidad financiera (te doy pasta y tu me das un papelito) a cambio de que, al cabo de unos años, ese dinero volverá con unos intereses pactados. La diferencia entre esto y una cuenta de ahorro es que una participación preferente sólo la puede cancelar o vender la propia entidad emisora. Esto es: no puedes recuperar tu dinero y no puedes vender tu participación a nadie más.

Técnicamente es lo mismo que los pagarés de Nueva Rumasa pero con la garantía del director de tu sucursal de toda la vida. Un timo, vamos.

Hay que saber sólo lo básico sobre mercados financieros para entender por qué es una mala idea comprar algo así por muy alto que sea el interés. Empezaré con el motivo más sutil. No hay mercado secundario porque sólo el emisor puede vender las participaciones y al no haberlo no hay cotización. Esto hace que no se incorpore ninguna información al precio y, económicamente hablando, no puedes saber si el tipo de interés es el adecuado o te están timando. Lo fijan ellos según les conviene, no un mercado de compraventa de deuda. Sólo lo puedes comparar con los otros productos financieros que te ofrece la misma entidad pero es comparar manzanas con peras.

El motivo que ha aparecido en los medios tampoco es menos importante: si la caja desaparece estás jodido. Tal como está el patio existe un riesgo real que cualquier entidad financiera sea absorbida por otra o desaparezca y el titular de las participaciones se esfume. Nada por aquí, nada por allá... ¿Dónde están mis ahorros? Su fueran depósitos, como una cuenta de ahorros, estarian garantizados hasta 100.000 euros pero al ser un bono no hay ninguna garantía real de solvencia. La CAM ha sido la que ha hecho saltar la liebre.

Pero quizás el motivo menos obvio pero más evidente es que las ventas de participaciones preferentes en todas las sucursales de nuestra mierda de país son a comisión. Si una entidad financiera da una comisión a quien vende a pie de calle el tufillo a fraude se vuelve evidente: es el precio de la mala conciencia.

Ahora uno puede soltar un discursillo intelectualoide tipo "no puede haber gente tan tonta como para caer en ese timo", hasta que te enteras que tus padres han invertido en eso. Gente honrada con algo de dinero ahorrado que van a la sucursal de toda la vida; les miran a los ojos, les piden un poco de fe y les estafan. Por unas miserables monedas de plata.

No es un problema de altura intelectual, es ser desconfiado. Si un director de oficina me cita a su despacho para mostrarme el portfolio de viviendas que tienen en el barrio mi respuesta no será otra que procure lubricarse mucho el recto antes de meterse el portfolio por el culo.

También hay mentalidad servil ante el poderoso. Nosotros no necesitamos a los bancos, ellos necesitan nuestro dinero. Para convencernos intentan ofrecernos todo tipo de facilidades desde la domiciliación de recibos a las tarjetas de crédito. Pero cuando nos ofrecen "mover nuestro dinero" deben ser ellos quienes deben mostrarse convincentes, no nosotros agradecidos. Lo que suele suceder es lo segundo. No es raro encontrar quienes disculpan a tal entidad financiera tras ser estafados en vez de sacar todo su dinero de ahí y convencer a sus familiares y amigos de hacer lo mismo.

No se habría vendido ninguna participación preferente en este país si todos los estafados hubieran formulado la misma pregunta al vendedor de turno. ¿Entonces cuántas tienes tú? Porque si es un trato tan cojonudo tendrás todos tus ahorros invertidos en eso. ¿Cuántas has vendido a tus padres, a tus hermanos, a tus amigos más íntimos? Esta no es la pregunta que haga alguien listo, es una pregunta que hace alguien desconfiado.

Ya me conocéis y le suelo sacar punta a las cosas. Me gustaría mencionar la parte psicológica del engaño. Se trata de un timo "soft" dirigido a consumidores. No es una macrocampaña publicitaria ni un buen gancho en plan "Madoff". Unos banquieros diseñaron un producto financiero y pidieron a los empleados de las oficinas que lo colocaran a sus clientes como quien te vende una manzana podrida. Es un caso en el que incompetencia y la mala fe son dos caras de la misma moneda:

Cara. Los directores de oficina, jefes de sucursal y demás no sabían que era una mala inversión. Significa que son incompetentes y que no merecen su trabajo ni la confianza de sus clientes.

Cruz. Sabían que era una mala inversión pero la colocaron a sus clientes y se embolsaron la compensación. Significa que son malas personas capaces de estafar a clientes y no se merecen su confianza.

Pero todos sabemos que, en la práctica, la incompetencia es indiferenciable de la mala fe. Como el culpable que se hace el tonto o el gilipollas que parece tan culpable como el mismísimo demonio. El efecto de sus actos son exactamente los mismos para el resto. Sólo se diferencian en que la mala persona se beneficia de lo sucedido y el tonto no. Pero es una diferencia en la motivación, no en las consecuencias, y depende de si nosotros queremos tenerla en cuenta o no. Podemos pensar que en cualquier caso son traidores y Roma traditoribus non praemiat.

Por guillem  |  dom 29 Ene 2012 20:30  |  0 Comentarios, Comentar...  | 

Autogiro

Economía

Para no traicionar mi costumbre otra vez he estado fuera del país durante las elecciones. A medida que me hago mayor me hago menos demócrata, no porque me haya vuelto fascista sino porque cada vez creo menos en su utilidad. Soy, en el fondo, un tecnócrata. No de los que ahora salen por la tele, que no son más que economistas que creen que sus decisiones tomadas al azar son mejores que las decisiones tomadas al azar de los demás.

Ha habido cambio de gobierno. So what. Nuestros problemas siguen siendo exactamente los mismos. Tenemos que pagar nuestra orgía de ladrillo y los bancos y sus banqueros insisten en no perder dinero durante el proceso. El consumo seguirá estancado porque no hay dinero en la calle y los periodistas seguirán señalando los culpables de turno. Pero todos pensaremos que un cambio de gobierno importa en algo.

Ya he oído en muchas televisiones, desde tertulianos en los desayunos de TVE hasta Mario Conde en Intereconomía, que mientras la culpa de lo que pasó en 2008 fue de Zapatero ahora los culpables son los mercados. Todos lo dicen como un sacerdote que pide perdon a su dios sacrificando un carnero en un altar. ¡Perdona nuestros pecados! ¡Haz que vuelva la lluvia! Ninguno aporta ninguna razón para nada y luego se embarullan en un nosequé de la prima de riesgo para darse la razón.

Que le echen la culpa a Zapatero, al muerto político, no va a arreglar nada. Tampoco hacía que llegara la lluvia sacrificar vírgenes en vez de carneros. Tampoco pensar muy fuerto que todo era un problema de confianza y credibilidad. Lo que parece que tenemos es una crisis de mediocridad. Parece que nadie en posición de hacer algo entiende el problema y quien realmente entiende lo que está pasando se está forrando con la situación.

Tampoco necesitamos a predicaemprendedores asegurando que esta es una gran oportunidad para hacer negocios. Ya sé que la dificultades sacan lo mejor de nosotros pero siempre en lo que respecta a la propia supervivencia, no a arreglar los problemas de los demás.

Ya hace tiempo que digo que esta situación no tiene salida, que lo que hemos vivido durante los últimos 70 años fue la estela de la Segunda Guerra Mundial. No hay una luz de seguridad social y pensiones para todos al final del túnel. No es involución sino la realidad.

Cada vez que lo pienso me gusta más la idea de la ingeniería social. Se ve que se nos da muy mal eso de gobernarnos.

Por guillem  |  dom 04 Dic 2011 18:07  |  0 Comentarios, Comentar...  | 

Antes hacía más gracia

Economía

Tyler me cuenta que habemus libro

Por guillem  |  lun 10 Oct 2011 10:34  |  0 Comentarios, Comentar...  | 

Friedman y Galbraith

Economía

La historia se repite. Americanos, europeos y economistas de todas las tendencias políticas discuten otra vez sobre los tipos de interés. Que si Trichet es subnormal o si sólo es tonto del culo. Periodistas que creen saber más de economía que nadie incluidos, todos siguen arreglando la crisis.

No es más que una discusión recurrente: cómo incentivar la economía mediante la política monetaria de un país. Es como el santo grial de los políticos económicos, quien encuentre la receta gana el Nobel y mamadas gratis durante el resto de su vida (de las intelectuales, por supuesto).

Milton Friedman, el referente del neoliberalismo moderno, decía que los tipos de interés deben fijarse porque lo único que puede conseguir un regulador moviéndolos es cagarla, que total los mercados ya equilibran el consumo solitos. John Kenneth Galbraith, la versión moderna y americanizada de Keynes, decía que la política monetaria sí influye en el consumo, con lo que los estados tienen la responsabilidad de actuar para mejorar la vida de sus ciudadanos.

Tuvieron esta discusión durante los setenta. Luego Friedman creó la Reaganomics y consiguió que la economía productiva americana entrara en una recesión de la que aún no ha salido y Galbraith nunca pudo demostrar que crecimiento y política monetaria estuvieran correladas de alguna manera.

Los dos se equivocaban. Si no hay correlación no puede haber causalidad. Punto pelota. Lo que hacen economistas, tertulianos, periodistas y políticos es una competición de relaciones públicas. ¿Buscar las auténticas razones para la depresión económica? ¿Para qué?

Por guillem  |  vie 07 Oct 2011 10:01  |  0 Comentarios, Comentar...  | 

Escuela 2 de Mayo. Round three

Economía

Qué:

Conferencia: “Análisis para principiantes en crisis económicas del documental El dinero es deuda por el economista Ricardo García Zaldivar (ATTAC)

Cuándo:

28 de Septiembre a las 19:30

Dónde:

Academia Atlantic Group ( c/ Gonzalo de Córdoba, 2 1ª planta -próximo a la glorieta de Quevedo.)

INFO:

En este encuentro se pretende dar una explicación detallada y sencilla para todos aquellos que no tengan conocimientos en materia económica, de los conceptos que aparecen en el documental “El dinero es deuda”. Nos proponemos por tanto, que a través de esta charla, muchos de los conceptos económicos básicos como: ¿qué es el dinero?, ¿dónde y quién lo crea?, ¿qué es la deuda y cómo crece de ese modo? sean cuestiones más claras para la comprensión de los asistentes.

Por guillem  |  mar 20 Sep 2011 10:12  |  0 Comentarios, Comentar...  | 

Orden (Parte I)

Economía

Desde que me empecé a interesar por la Econofísica y leí a Mandelbrot y Taleb siempre me ha interesado el hecho que un montón de variables de la Política Económica se parezcan tanto a lo que veo todos los dias en Turbulencia. No soy un experto en el tema, de hecho no soy licenciado en CC. Económicas, pero me parece raro que con lo que sabemos sobre los fenómenos escalables nadie haya hecho un modelo sencillo de por qué la sociedad se ordena como se ordena. Cuando ves una cola potencial en una función de densidad de probabilidad el fenómeno apesta a escalable y con un poco de suerte e intuición lo puedes reducir a un par de parámetros.

Esta es la primera de dos entradas que dedicaré a describir un modelo de cómo se reparten los ingresos en cualquier sociedad. Es más sencillo de lo que cuentan las ecuaciones, en el fondo es sólo asumir que los ingresos son una variable escalable porque las relaciones en cualquier sociedad son una variable escalable. En la segunda entrada pondré algunos resultados que demostrarán que este modelo ajusta excepcionalmente bien los datos que he podido recoger.

Estaría bien convertir esto en un paper en alguna publicación sobre el tema pero no he tenido tiempo de consultar extensamente la bibliografía. No son ecuaciones difíciles de deducir así que supongo que alguien las habrá publicado ya. Jose, ya que has estado en Chicago Booth seguro que conoces a alguien que publique en el Journal of Political Economy...

Ningún ser humano es una isla. Cada persona se relaciona con otras para conseguir cosas que no puede conseguir por sí mismas como comida, confort, seguridad, entretenimiento... El éxito del ser humano ha sido la creación de sociedades muy acopladas don de cada individuo se relaciona directamente con miles de personas e indirectamente con millones o decenas de millones.

La sociedad tiene una estructura de relaciones entre individuos muy compleja y prácticamente imposible de analizar en profundidad. Los sitemas con muchos grados de libertad relacionados entre ellos muestran afinidad por organizarse de una manera autosemejante. Este "orden" requiere muy poca información. Si nos imaginamos una sociedad como una red donde cada nodo es un individuo y cada enlace una relación con alguno de sus semejantes, cada parte de la red será semejante a cualquier otra parte independientemente de su tamaño; es un fractal. Es además un fractal muy "denso" en sus conexiones, aunque dos personas pueden estar realmente alejadas desde el punto de vista geográfico o social es posible comunicarlas usando menos de seis enlaces.

Si bien este tipo de redes han sido concienzudamente investigadas para entender los detalles de sus propiedades, para entender la distribución de ingresos nos basta con una de sus propiedades más básicas: si ordenamos los nodos por el número de conexiones la evolución de dicho número a medida que descendemos a nodos con menos conexiones obedece a una ley de semejanza.

La hipótesis más controvertida de esta teoría es que los ingresos de un individuo, en este caso un nodo de la red, son proporcionales al número de enlaces del nodo. No parece una idea descabellada, la mayoría de relaciones con otras personas las adquirimos comprando cosas: tenemos más clientes, compradores, socios o acreedores que amigos y a los familiares directos se les puede considerar también relaciones desde el punto de vista económico.

Supongamos entonces que los ingresos de cada uno de los individuos de una sociedad obedece a una ley de semejanza. Entonces podremos clasificar cada uno de ellos según su estatus social aproximado como sigue:

Un individuo con isn unidades en ingresos.

p individuos con isn-1 unidades ingresos.

p2 individuos con isn-2 unidades ingresos.

Sigue hasta el enésimo nivel

pn-1 individuos con is unidades ingresos.

pn individuos con i unidades ingresos.

El parámetro p depende de la ordenación de la red. En una sociedad muy jerarquizada y con muchos niveles sociales su valor será pequeño. En cambio en una sociedad muy plana, con sólo unos cuantos individuos que acumulen todo el poder, su valor será grande

El parámetro s es el parámetro de semejanza de reparto de ingresos que regula la desigualdad de la renta.

El parámetro i son los ingresos "básicos" de las escalas más humildes mientras que el mayor ingreso posible será del orden de isn

Los parámetros anteriores están relacionados entre sí por estos los dos valores integrales siguientes: la población total y los ingresos totales de ecuación

N=∑j=0npn-j (1)

R=∑j=0npn-jisj(2)

con lo que algunos parámetros de los que depende la relación de recurrencia como n, p o s pueden obtenerse aislando niveles de renta de la población. El paso siguiente es suponer que con una población lo suficientemente grande esta relación de recurrencia se cumplirá de manera continua, de modo que las ecuaciones 1 y 2 podrán escribirse en forma de integral

N=∫0npn-ξdξ (3)

R=∫0npn-ξisξ dξ (4)

donde ahora ξ es una variable que representa la posición social del individuo. Llegamos entonces a un resultado bastante intuitivo: el nivel de ingresos de un individuo depende del nivel de ingresos básico y de la relación de escala correspondiente a su posición social g(ξ)=isξ.

Podemos determinar la posición social de cada individuo x con la expresión x(ξ)=pn-ξ con lo que llegamos a una descripción paramétrica de la renta de cada uno de los individuos en función de su posición social. La distribución de renta podrá obtenerse entonces despejando la variable ξ de las dos ecuaciones. Para simplificar aún más la expresión obtendremos los ingresos divididos por los ingresos básicos γ=g/i en función de la población dividida por la cantidad aproximada de individuos que perciben los ingesos básicos η=x/pn

γ(η)=s-log η/log p, η ∈ [0,(pn-1)/log p] (5)

La expresión (5) es lo suficientemente simple como para hacer una simulación Montecarlo y comprobar que la función densidad de probabilidad de ingresos es la que se ha observado en muchos de los estudios estadísticos realizados hasta la fecha. De hecho podemos comprobar fácilmente que la distribución resultante muestra las colas potenciales observadas por Pareto ya en 1909.

Otra aplicación interesante que se puede obtener trivialmente de este modelo es la curva de Lorentz y el coeficiente de Gini, útiles para analizar la igualdad o desigualdad de una sociedad. En este caso la curva de Lorentz se obtiene, al igual que la distribución de ingresos, de forma paramétrica en función de σ. Con

N(σ)=∫0σpn-ξdξ = pσ-1 (6)

y

R(σ)=∫σnpn-ξisξ dξ = psσ-1 (7)

la curva de Lorentz se obtiene con N(σ)/N(n) y R(σ)/R(n)

Por guillem  |  dom 24 Jul 2011 13:30  |  2 Comentarios, Comentar...  | 
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